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El investigador Nicolás Cuello en The City is Ours, the Body is Mine: Urban Spatial Practices in Contemporary Latin America, en The City University of New York

El investigador Nicolás Cuello, becario de formación de posgrado por la UNLP e integrante del proyecto de investigación Micropolíticas de la desobediencia sexual en el arte argentino contemporáneo, radicado en el LabIAL, participó el pasado 27 de abril como conferencista en el evento The City is Ours, the Body is Mine: Urban Spatial Practices in Contemporary Latin America, con sede en The City University of New York, con su trabajo “Expropiating the machinery of femininity: Poetic-political practices of resistance of Brukman female workers”, que forma parte de su investigación como tesista.


http://centerforthehumanities.org/program/city-ours-body-mine-urban-spatial-practices-contemporary-latin-america

http://citybody.commons.gc.cuny.edu/program/

 


A la comunidad académica de la Facultad de Bellas Artes de la UNLP

La Plata, 10 de abril de 2015

 

En los últimos días tuvo lugar informalmente en las redes sociales una discusión en torno al espacio “Arte, Estética y Política”, de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de nuestra universidad. Integrado por docentes, investigadores y becarios de la UNLP, el CONICET y la CIC y dependiente del Área de Estudios Políticos Latinoamericanos de la mencionada unidad académica, dicho espacio se centra en el estudio de las relaciones entre arte y política en América Latina, campo que se señala, en su misma presentación, como “poco explorado”.

Desde el año 2013 dirijo en la Facultad de Bellas Artes el Laboratorio de Investigación y documentación sobre prácticas artísticas contemporáneas y modos de acción política en América Latina, unidad de investigación dependiente de la Secretaría de Ciencia y Técnica de esta Facultad, aprobada entonces por su Consejo Directivo y actualmente en proceso de aprobación por parte del Consejo Superior de la UNLP. Cabe mencionar que la creación del Laboratorio es el resultado de años de trabajo e investigación de docentes investigadores, becarios y tesistas de nuestra facultad, que exceden en mucho los dos años que lleva la apertura de este espacio. El objetivo central del Laboratorio es el estudio de las relaciones, cruces y tensiones entre prácticas artísticas contemporáneas y política en América Latina, área, por otro lado, en la que nuestra Facultad tiene un potente trabajo de investigación sistemática y sostenida, mucho antes de que el estudio de la relación arte/política en América Latina se volviera un tema recurrente y obligado en las agendas académicas universitarias. Estos antecedentes, suficientemente probados y documentados, ponen en evidencia que el estudio de las relaciones entre arte y política está muy lejos de constituir, como se afirma sin ningún tipo de reparo desde el espacio de “Arte, Estética y Política”, un “campo poco explorado”.

En tal sentido, no puedo dejar de ver más que con consternación la creación en la Facultad de Humanidades de un espacio que atiende a los mismos objetivos que el Laboratorio, a la vez que pasa por alto el trabajo de investigación que se viene realizando de manera sostenida desde nuestra Facultad. Estos argumentos son los que esgrimí en la mencionada discusión en las redes sociales, hasta que un becario del Instituto de Historia del Arte Argentino y Americano de nuestra Facultad me tildó de “facho”, una reacción por lo menos paradójica en alguien que dice auspiciar la pluralidad de voces y la multiplicación del disenso y que sin embargo se muestra completamente intolerante a cualquier crítica argumentada que se haga a un proyecto del que es parte.

Por supuesto que siempre son esperables y deseables la apertura de nuevos espacios de investigación y discusión académica que propongan nuevas perspectivas teóricas y metodológicas, ningún objeto de estudio es privilegio exclusivo de una disciplina o institución. Parte del trabajo crítico de toda investigación académica supone, además, la puesta en tensión de sus límites institucionales, para interpelar e interrogar los trazados de autoridad de sus bordes normalizados con perspectivas de análisis y enfoques metodológicos que introduzcan nuevos planteamientos críticos y problemas teóricos. Pero junto con esta saludable apertura, este trabajo crítico debe apuntar asimismo a definir competencias, especificidades y áreas de saber (aunque no del todo permanentes ni completamente clausuradas), a riesgo de que el llamado pretendidamente horizontalizante y utópico a barrer fronteras y “desalambrar” (con el que investigadores participantes de la discusión celebraban la creación del nuevo espacio) acabe por hacer perder profundidad y espesor epistemológico y teórico a un campo crítico, disolviendo su textura conflictual y política en las lógicas del “todo vale”, tan funcionales al orden neoliberal. La apuesta por lo inter y lo transdisciplinario que, por otra parte, hoy no puede sostenerse sino es desde el cuestionamiento de su instrumentalización por parte de las industrias del conocimiento del capitalismo cognitivo, no debe consistir en el simple llamado acrítico a disolver los límites entre áreas disciplinares y competencias profesionales, pasando por alto trayectorias y procesos de investigación de largo aliento que, sabemos, son cruciales a la hora de discutir programas de investigación y otorgamiento de becas y subsidios.

La mera celebración de un nuevo espacio de investigación y discusión académica (simplemente porque es nuevo), tiende a pasar por alto e invisibilizar las articulaciones de poder/saber que atraviesan y administran las relaciones entre espacios ya constituidos y áreas de conocimiento. Son precisamente estas articulaciones de poder/saber las qué explican por qué Humanidades se autoarroga el privilegio epistemológico de tener un área de Arte y política en América Latina, que se constituye a partir del borramiento del trabajo de investigación realizado en otra unidad académica de la misma universidad, mientras que Bellas Artes no tiene un área de Literatura.

Esperando que estas preocupaciones ayuden a consolidar los debates que venimos sosteniendo desde nuestra Facultad, los saludo muy cordialmente,

 

Fernando Davis

Director del LabIAL – Laboratorio de Investigación y documentación en prácticas artísticas contemporáneas y modos de acción política en América Latina, Facultad de Bellas Artes, Universidad Nacional de La Plata